Make your own free website on Tripod.com

Tixtla de Guerrero

Inicio

Historia de Tixtla | Sobre Tixtla | Algo más... | Danzas | Paisajes | Hombres Ilustres | Barrios | Contactame
Danzas


Danzas de Tixtla de Guerrero

Los Tlacololeros
(Llamados también Zoyacapoteros)


El rito principal es la persecución para la destrucción del tigre, que a la vez representaba el elemento malo, puesto que les perjudica sus sembradíos o tlacolol, mismo que da el nombre a la danza. Es pues, una reminiscencia de las labores del campo que empieza por el desmonte del cerro y la posible caza del perjuiciento tigre. Los Tlacololeros se reúnen para repartirse las tareas y dentro de sus evoluciones bailan primero algunos sones, representan algunos diálogos entre el Maizo y algunos de los elemento, quizás para ponerse de acuerdo sobre la estrategia a seguir para la captura del animal. Posteriormente festejan la quema de la hierba, haciendo sonar su chirrión, cuyo estallido asemeja el ruido que hace la hierba fresca cuando se está quemando. Finalmente, al matar al tigre vienen nuevas pláticas para discutir su comercialización.

La indumentaria consiste en una gran máscara toscamente tallada en madera, sombrero de palma, también con tejido burdo y grueso y como capa o gabán. Un par de costales de yute para defenderse de los chirrionazos a la hora de la disputa; por lo regular usan botines o huaraches. Los elementos clásicos son: el Maizo, el patrón Salvador, tlacololero, Maravilla, Jitomatero, chile verde, colmenero, tlacualero, garbancero y ventarrón. En algunas partes del Estado, al enorme sombrero lo adornan con flores o ramas frescas, como en la población de Chichihualco cuyo adorno lo hacen con flores de cempasúchitl (Tapayolas).

Los Santiagueros


Es una danza guerrera, por representar las hazañas legendarias de los musulmanes contra los cristianos en el imperio de Carlomagno, se asegura que su origen es post-cortesiano, de la raza cuitlalteca del pueblo de San Miguel Totolapan, situado en la región de Tierra Caliente, de Guerrero. Se baila preferentemente el 25 de julio de cada año como un homenaje de veneración y recuerdo que la gente del pueblo tributa al Santo Santiago en su día. Los personajes más importantes de esta danza son: Santiago, que lleva una yegua de cartón de tamaño regular con enagüillas que cubren desde la cintura hasta las piernas del danzante; corona de papel dorado, adornada con espejos y una cruz en el frente; máscara blanca y barbada; camisa de color, calzón largo metido en las medias, calzado y en la mano derecha de forma cónica, adornada con listones multicolores, porta en la parte superior una mota de listones, máscara blanca y barbada; camisa de color, pantalón corto también de color; con cascabeles en la parte de abajo, medias y calzado; en la mano derecha, una espada de madera y en la izquierda una lanza terminada en punta y con listones de colores diferentes.

En la primera parte de la danza, bailan al compás de un tambor y flauta de carrizo; posteriormente con violín y guitarra panzona. Se ignora quienes fueron los autores de la música y de los pasos. Empieza la danza, formando un círculo con pasos lentos, variados, ágiles y precisos, posteriormente llega el final de la danza, donde se simula una guerra entre Santiago y los Soldados de Fierabrás.

Esta danza aunque no es auténtica de nuestro Municipio, fue adoptada por mucho tiempo, sobre todo por nuestros, indígenas, y que desgraciadamente al paso del tiempo se ha perdido, ojalá las generaciones nuevas rescaten este Folklor.

Los Manueles


La danza de los Manueles, considerada como la más antigua, posiblemente fue concebida con el fin de ridiculizar a los gachupines que invadieron la región, pues el indumento del que hace cabeza del grupo, consiste en una mascara de un hombre viejo, color de rosa. Con mejillas rojas, grandes bigotes, cejas pobladas un tanto hirsutas, un puro en la boca, calzón corto, medias, zapatillas, choclos, un nudoso bastón y un bule, cuyas semillas ya secas, hacen sonar al compás de la música que los acompaña: violín y tamboril.

Aunque hay muchas versiones respecto a u significado y formación, la mas aceptada refiere que a fines del siglo XVII, la ciudad se hallaba gobernada por un español déspota, aváro y ruín cuyo nombre era el de Manuel, sin recordarse su apellido; era alto delgado, vestía siempre frac y sombrero de copa, llevaba en el bolsillo un puñado de monedas de plata que hacía sonar cuando pasaba frente a cualquier persona, para presumir de rico; portaba un grueso bastón con el que en ocasiones golpeaba a los indios con cualquier pretexto. Tenía como esposa a una castellana, cuyo cuerpo rechoncho y maneras especiales de andar, provocaban los comentarios burlescos del pueblo.

Cansados los vecinos de la mala administración de su gobernante buscaron la forma de hacer presente su protesta y alguien tuvo la idea de que al llegar el día de su cumpleaños se le felicitara, llevándole música y flores, y como presente especial, una danza que se preparó en secreto en la que figuraban doce personajes, siendo los dos principales, un hombre vestido en la misma forma que lo hacía el Alcalde con una máscara grotesca, un bastón de madera simulando una culebra y en la mano derecha, un bule que se hacía sonar al son de la música.

El personaje principal de la danza tiene como pareja a una hembra, a la que se le da dado por llamar la vieja de los Manueles, con caderas descomunales, máscara con boca desdentada, luciendo una melena de dos trenzas; este personaje, dentro de las evoluciones, suele dar nalgazos a quien puede para derribarlos.

Esta mujer que ridiculiza a la esposa del Alcalde, haciendo resaltar su obesidad y maneras de andar; llevaba además de la máscara, muy expresiva, bastón en forma de culebra y un bule que sonaba rítmicamente al mismo tiempo que bailaba. Los otros diez danzantes representaban a los españoles que estaban al servicio de la autoridad; llevan máscaras de hombres jóvenes, blusa y calzón corto de tela brillante, sombrero forrado con el mismo género y adornado con espejos. Todos portan bastón de madera con forma de serpiente y sonajas que agitan al bailar y que recuerdan con su sonido las monedas del gobernante.

Al presentarse la danza, el Alcalde se sintió intrigado y pregunto a uno de sus regidores cual era el significado. Entonces se le dijo que el pueblo había ideado esa forma de protesta a su mal gobierno y que los personajes eran la caricatura grotesca de su persona, de su esposa y de sus servidores españoles. Al oír esto, lejos de irritarse, como todos lo esperaban, hizo que siguieran danzando y recomendó que todos los años le llevaran el mismo baile.

La música que le acompaña consiste en un rústico violín y una pequeña tambora, que ejecuta una melodía que cambia al presentarse las distintas evoluciones; introducción, Topados, La víbora, el Xoxoloxtli (gusano). La Canasta y Salida, además agitan al unísono sus bules y sonajas, golpean el piso con los pies, llevando el ritmo de la música.

Al correr de los años y seguramente por motivo de su origen el pueblo ha bautizado a esta danza, con el nombre de Los Manueles y a los personajes principales se les conoce con el epíteto de El Viejo y La Vieja, respectivamente.